South Bulletin 85 (15 de mayo de 2015)

Cumbre Asiático-Africana conmemora el 60º aniversario de la Conferencia de Bandung

Con ocasión del 60ºaniversario de la Conferencia de Bandung de 1995, que sentó las bases de la solidaridad política y la cooperación económica de los países del Sur durante decenios, tuvo lugar una Conferencia Asiático-Africana en Yakarta y Bandung (Indonesia) entre el 22 y el 24 de abril de 2015.

Este número del South Bulletin se centra principalmente en este histórico suceso.

Artículos del South Bulletin 85 disponibles en español:

Cumbre Asiático-Africana conmemora el 60º aniversario de la Conferencia de Bandung

Entre el 19 y el 24 de abril de 2015 tuvieron lugar una serie de actos conmemorativos del 60º aniversario de la Conferencia de Bandung, entre los que se destaca la Conferencia Asiático-Africana en Yakarta y Bandung (Indonesia) organizada por el Gobierno de este país.

La primera Conferencia Asiático-Africana, conocida también como la Conferencia de Bandung, se celebró entre el 18 y el 24 de abril de 1955 en Bandung, Java Occidental (Indonesia),bajo el liderazgo de los Gobiernos de Burna (Myanmar); Ceylon (Sri Lanka); India, Indonesia y el Pakistán; y contó con la presencia de 29 países en desarrollo. La Conferencia de Bandung marcó un hito en la historia de los países en desarrollo en su lucha contra el colonialismo y a favor de la cooperación Sur-Sur.En esa misma ocasión se adoptaron los diez principios de Bandung, en los que se basa la solidaridad entre los países en desarrollo y que han dado lugar la creación de varios grupos y organizaciones importantes como el Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL), del Grupo de los 77, de la Comisión del Sur y del Centro del Sur.

Por Adriano José Timossi

LaCumbre Asiático-Africana y otras actividades conmemorativas del 60º aniversario de la Conferencia Asiático-Africana de 1955 y del 10º aniversario de la Nueva Alianza Estratégica entre Asia y África se celebraron entre el 22 y el 24 de abril de 2015 en Yakarta y Bandung (Indonesia) bajo el lema «Fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur para promover la paz y la prosperidad mundial».Entre los numerosos asistentes a los actos de conmemoración figuran los representantes de 91 países asiáticos y africanos, entre ellos 21 jefes de Estado y de Gobierno; 15 países observadores y 10 organizaciones internacionales como el Centro del Sur.La Cumbre estuvo presidida por el mandatario de Indonesia, Joko Widodo, y copresidida por Robert Mugabe, presidente de Zimbabwe y actual presidente de la Unión Africana (UA).

En la Cumbre se adoptaron tres documentos finales:el Mensaje de Bandung de 2015; la Declaración sobre el fortalecimiento de la Nueva Alianza Estratégica entre Asia y África (NAASP por sus siglas en inglés); y la Declaración sobre Palestina.Otras de las actividades conmemorativas que se llevaron a cabo el 24 de abril fueron un recorrido histórico y los discursos ofrecidos en el edificio Gedung Merdeka de Bandung.

También tuvieron lugar importantes reuniones paralelas organizadas en el marco de la Conferencia.Cabe citar, por ejemplo, la cumbre celebrada el 21 de abril por unos 600 empresarios de países asiáticos y africanos reunidos en el Centro de Convenciones de Yakarta con el fin de crear un consejo empresarial asiático-africano con sede en esta ciudad o la reunión de cerca de 200 parlamentarios de Asia y África.

Vale la pena destacar asimismo otros actos como la primera cumbre de ciudades inteligentes de Asia y África, la conferencia de estudiantes asiático-africanos y los juegos sobre estudios históricos de Bandung.Por último, es digno de mención el hermoso carnaval en honor a los lazos culturales entre los pueblos de Asia y África, que con una exposición fotográfica, desfiles, conciertos y numerosas actividades culturales puso una nota alegre y colorida a la celebración de los 60 años de la Conferencia Asiático-Africana.


 Seguimiento de la Cumbre Asiático-Africana

El presidente de Indonesia, Joko Widodo, afirmó durante una conferencia de prensa que el mensaje que la Cumbre le envía al mundo es que los desequilibrios aún persisten y la justicia y la paz aún están muy lejos. A este respecto, señaló que «el espíritu de Bandung sigue siendo pertinente en el contexto actual».

La Conferencia también sirvió para identificar pasos concretos a fin de promover la cooperación entre Asia y África y crear un marco operativo para un mecanismo de supervisión.

En la Cumbre se hizo hincapié en la importancia de fortalecer la cooperación Sur-Sur por medio de la cooperación técnica y de iniciativas y programas de fomento de la capacidad y en este sentido deben tomarse medidas como, por ejemplo, la decisión que prevé la creación de un Centro Asiático-Africano en Bandung para el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur.

Los dirigentes acordaron igualmente que los ministros de Relaciones Exteriores de los países asiáticos y africanos se reúnan cada dos años en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York ydeclararon el 24 de abril día Asiático-Africano y a Bandung, capital de la solidaridad Asiático-Africana.

Adriano José Timossi, administrador superior, Programa de Gobernanza Mundial para el Desarrollo (GGDP) del Centro del Sur

Declaración del Centro del Sur en la Cumbre Asiático-Africana en 2015

A continuación reproducimos el discurso pronunciado el 23 de abril de 2015 por Martin Khor, director ejecutivo del Centro del Sur, durante la sesión plenaria de la Cumbre Asiático-Africana a la que el Centro del Sur fue invitado en calidad de organización observadora. 


El Centro del Sur valora profundamente la maravillosa iniciativa y la gran labor del Gobierno y el pueblo de Indonesia al organizar esta Cumbre Asiático-Africana para conmemorar el 60º aniversario de la Conferencia Asiático-Africana de Bandung de 1955, y agradece la invitación a participar en esta importante reunión de países del Sur.

Traigo un cálido saludo de nuestro presidente, el Excmo. Sr. Benjamin Mkapa, ex presidente de la República Unida de Tanzanía; de los miembros de la Junta y de la Secretaría del Centro del Sur.

La Cumbre Asiático-Africana que se celebra este año es una continuación, muy oportuna, de la Conferencia Asiático-Africana de Bandung de 1955, que constituyó el primer intento de cooperación multilateral entre países en desarrollo «sobre la base de los intereses mutuos y el respeto de la soberanía nacional». La Conferencia de Bandung reunió a la generación de talentosos y valientes dirigentes asiáticos y africanos que habían ganado o estaban por ganar sus batallas de independencia.El comunicado final de la Conferencia de Bandung de 1995 contenía los 10 principios fundamentales del «espíritu de Bandung» en los que se basa la cooperación Sur-Sur para promover la paz y la cooperación en el mundo.Estos principios siguen más vigentes que nunca en el mundo de crisis políticas y económicas que vivimos actualmente.

La solidaridad que los dirigentes forjaron entonces daría origen más adelante al Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL) y al Grupo de los 77, las dos grandes organizaciones coordinadoras bajo las que los países en desarrollo han presentado posiciones comunes y han participado en numerosos foros internacionales en los que se enfrentan a los países del Norte, sus antiguos colonizadores.

Las razones que justifican la existencia de agrupaciones de países en desarrollo siguen siendo hoy en día tan pertinentes como hace 60 años.Sigue habiendo algunas naciones que luchan por nacer.Por esta razón, es positivo que en la Cumbre se haya hecho hincapié en la difícil situación de los palestinos y se haya apoyado su larga batalla contra la ocupación y la opresión y su lucha por un Estado independiente.

Aunque las economías de los países en desarrollo han progresado un poco, gran parte de este progreso se dio en los primeros quince años de la década de 2000. Sin embargo, la tasa de crecimiento relativamente alta de esos años parece ser algo excepcional debido a una demanda alta de las economías avanzadas y la demanda nueva y creciente de algunas economías emergentes.Esta situación dio como resultado un gran aumento de la demanda y de los precios de los productos básicos, lo que constituye la razón principal por la que los países en desarrollo, que siguen dependiendo de los productos básicos, pudieran gozar de un alto crecimiento económico.

El auge de los productos básicos desde el año 2000 permitió cubrir la dependencia de los países en desarrollo de la exportación de estos productos, pero los riesgos y la vulnerabilidad que ocasiona esta dependencia acosan de nuevo a los países en desarrollo ahora que los países desarrollados hacen frente a una desaceleración económica.Por esta razón es imprescindible abordar nuevamente el problema de los productos básicos, las fluctuaciones de la demanda y la necesidad de precios estables y justos, así como la importancia de añadir valor a las materias primas y de apoyarse primero en los recursos naturales para poder ascender en la escala productiva.

Otro problema importante es el de la liberalización de las corrientes de capital. En la era del sistema de Bretton Woods los capitales solo podían circular por medio del comercio y de las corrientes de inversión extranjera directa (IED), pero  con la liberalización financiera que comenzó en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y que ha tenido lugar más recientemente en los países en desarrollo, las corrientes de capital originadas en la búsqueda de mayor rendimiento han aumentado considerablemente. Así, muchos países en desarrollo han afrontado entradas y ahora salidas masivas de capital especulativo y a corto plazo, que dan lugar a grandes fluctuaciones de los tipos de cambio y al retiro de sus reservas de divisas.

La situación actual de crisis demuestra que la tan pregonada «convergencia» entre los países desarrollados y los países en desarrollo en realidad no tiene lugar o al menos, no lo suficientemente rápido. La mayoría de los países en desarrollo siguen dependiendo del desempeño de los países desarrollados y de sus instituciones y fondos.

Mientras tanto, los países desarrollados siguen controlando las riendas de los sistemas financieros, monetarios y económicos.  En efecto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial siguen bajo su control; las promesas de reforma de la estructura de gobierno (y del régimen de cuotas) aún no se cumplen, y estas dos instituciones permanecen bajo la influencia de los Estados Unidos y Europa. En otras palabras, los países desarrollados siguen dominando las instituciones y las estructuras económicas mundiales y por supuesto, estos mismos antiguos colonizadores controlan también el poder militar mundial.

Como siguen dependiendo de los países más importantes, es indispensable que los países en desarrollo cooperen entre sí en los ámbitos del comerciales, financieros y de inversiones, pues tienen intereses comunes que defender y promover. Aunque las formas de dependencia y sometimiento han cambiado en algunos aspectos, la realidad es que si bien los países en desarrollo ganaron independencia política, el objetivo de la descolonización aún no se ha conseguido.

Por esta razón, el acto conmemorativo de la Conferencia de Bandung de 1995 organizado por Indonesia es propicio para recordarles a Asia, África y a América Latina que las batallas por la descolonización económica que comenzaron hace 60 años siguen siendo más pertinentes y válidas que nunca.  Los sistemas financieros y económicos del mundo se han vuelto más complejos y sofisticados. Un ejemplo de ello son los nuevos instrumentos financieros que son difíciles de entender, por no decir de reglamentar, y cuyo funcionamiento afecta a los países en desarrollo. Para el Sur, las luchas que comenzaron en Bandung en 1955 y más tarde con la creación del MNOAL y del Grupo de los 77 se siguen librando hoy en día.

El Centro del Sur fue creado por los dirigentes de los países en desarrollo como un centro de reflexión e investigación del Sur entre cuyas tareas se encuentra la celebración de reuniones para ayudar a los países en desarrollo a prepararse para las negociaciones multilaterales con los países desarrollados.Otra de sus funciones en brindarles asesoría sobre sus políticas nacionales de desarrollo.El Centro del Sur participa activamente en cuestiones relacionadas con los acuerdos de comercio y de inversión; la propiedad intelectual y transferencia de tecnología; el cambio climático; la diversidad biológica y el desarrollo sostenible; el acceso a los medicamentos, la seguridad alimentaria, la economía mundial y el sistema financiero internacional; el derecho al desarrollo y los derechos sociales y económicos.

El Centro apoya el discurso de apertura del presidente de Indonesia en el que destaca las desigualdades persistentes y cada vez más graves en los sistemas internacionales y exhorta a la creación de un nuevo orden mundial en el que los países en desarrollo estén en pie de igualdad y se beneficien de la parte de los beneficios que les corresponde.

En este nuevo y más equitativo orden mundial los países en desarrollo podrán contribuir a la solución de las numerosas crisis en los ámbitos de la economía y las finanzas mundiales, la seguridad alimentaria, las necesidades insatisfechas de desarrollo social, la energía y el cambio climático.Los países desarrollados cambiarán sus patrones insostenibles de producción y consumo, y brindarán apoyo a los países en desarrollo por medio de la transferencia de recursos financieros y de tecnología para emprender nuevos caminos de desarrollo sostenible.

La cooperación Sur-Sur, basada en la solidaridad y en los beneficios mutuos, desempeñará un papel cada vez más importante.Hay mucho por hacer en este aspecto tanto en lo que se refiere a las políticas como a las medidas concretas.Cabe destacar que el tema de esta Cumbre Asiático-Africana es el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur para promover la paz y la prosperidad mundial.

El Centro del Sur se compromete a apoyar la Conferencia Asiático-Africana y su proceso de seguimiento como parte del soporte que brinda a los países en desarrollo.Nos complacerá brindarles todo nuestro apoyo y asistencia a los planes, actividades y mecanismos que resulten de las conclusiones de esta Cumbre.

La Conferencia de Bandung de 1955 fue un suceso histórico que dio lugar a muchos avances para los nuevos Estados independientes.El Centro del Sur considera que la Cumbre de Yakarta y Bandung (Indonesia) en 2015 también podría constituir un acontecimiento histórico que catalice los nuevos sucesos y avances en la cooperación Sur-Sur que, junto con unas mejores relaciones multilaterales, harán efectiva la construcción del nuevo orden mundial con el que soñó la primera generación de nuestros dirigentes.

 

En Bandung, dirigentes políticos de Asia y África hacen el mismo recorrido y la misma promesa que sus predecesores hace 60 años

El sexagésimo aniversario de la histórica Conferencia de Bandung de 1955 se distinguió por una ceremonia breve pero significativa celebrada el 24 de abril por los dirigentes políticos más importantes de Asia y de África, quienes recorrieron la misma ruta e hicieron la misma promesa que sus predecesores, tras concluir una cumbre de dos días en Yakarta.


Por Martin Khor

El 24 de abril de 2015, los dirigentes políticos más importantes de Asia y África realizaron un recorrido de 10 minutos desde un viejo hotel hacia otro edificio antiguo, una sala de conferencias.Alrededor de 300 personas participaron en este mismo recorrido que tuvo lugar un día cálido y soleado.

Aunque no parecía un acontecimiento notable ni destacable,este no era un recorrido cualquiera.Hace sesenta años, en esa misma fecha, un pequeño pero influyente grupo de hombres y de mujeres siguió esta misma ruta y más adelante dio origen a un movimiento que creció progresivamente hasta convertirse en un movimiento anticolonialista y poscolonialista.

Quienes ahora marchaban habían venido a conmemorar y celebrar el aniversario de la Conferencia de Bandung (Indonesia) de líderes de países asiáticos y africanos que acababan de obtener la independencia o estaban a punto de hacerlo.

En 1955 los líderes se habían hospedado en el mismo y magnífico hotel Savoy Homan, desde donde habían emprendido el histórico recorrido por la calle de Asia y África hacia el edificio Gedung Merdeka.

En Bandung el 24 de abril de 1955 se reunieron grandes figuras políticas como el anfitrión, el presidente Sukarno de Indonesia; los primeros ministros Chou En Lai de China y Jawaharlal Nehru de la India; el presidente Gamal Abdel Nasser de Egipto; U Nu de Birmania y algunos dirigentes africanos para hablar de la necesidad de que los nuevos países independientes se unieran y lucharan para defender sus intereses comunes.

Se adoptaron entonces los principios de Bandung que incluían el respeto de la soberanía nacional y la libre determinación de los pueblos, la igualdad de todas las naciones y la abstención de usar la fuerza o de ejercer presión sobre otros países.La Conferencia de Bandung de 1955 fue la primera reunión de dirigentes de países en desarrollo, quienes se comprometieron a ayudar a otros países que seguían bajo el colonialismo a llevar a cabo sus luchas por la independencia, así como a cooperar para desarrollar sus economías pobres.

El espíritu de la Conferencia de Bandung condujo a la formación del Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL) en 1961, e indirectamente también dio lugar a la formación del Grupo de los 77 en 1964, las dos organizaciones coordinadoras principales de los países en desarrollo.

El 24 de abril de 2015, dirigentes políticos de más de 40 países, dirigidos por el presidente indonesio, Joko Widodo, y funcionarios de organizaciones internacionales caminaron del hotel Savoy Homan al edificio Gedung Merdeka y participaron en una ceremonia de conmemoración breve, pero significativa.

Entre los dirigentes presentes se encontraron los presidentes de China, Zimbabwe y Myanmar; los primeros ministros de Malasia, Nepal y Egipto, y el rey de Swazilandia.

Nos dijeron que el edificio Gedung Merdeka no había cambiado y que los asientos eran los mismos que los que se utilizaron hace 60 años.

Widodo recordó el liderazgo y el espíritu de las grandes figuras de antaño, quienes habían iniciado el proceso de independencia de sus naciones y forjado la unidad entre los nuevos países independientes.

Los dirigentes presentes escucharon y reafirmaron los Principios de Bandung de 1955 que siguen vigentes hoy en día, y firmaron los nuevos documentos que acababan de aprobar durante una cumbre de países africanos y asiáticos de dos días en Yakarta que precedió a la ceremonia de Bandung.

El tema de la cumbre fue el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur para promover la paz y la prosperidad mundial.

El presidente Widodo pronunció un discurso vehemente en el cual hizo hincapié en las desigualdades de poder y en las injusticias continuas en el mundo, un mundo donde los países en desarrollo todavía luchan para participar como corresponde en la toma de decisiones en asuntos mundiales.

El mandatario afirmó que la injusticia mundial es evidente cuando los países ricos creen tener el poder de cambiar el mundo, cuando las Naciones Unidas (ONU) son impotentes, cuando se usa la fuerza sin la autorización de la ONU y cuando las grandes potencias mundiales hacen caso omiso a la ONU.

Agregó que la injusticia existe cuando los países ricos se rehúsan a reconocer los cambios de poder en la economía mundial y solamente reconocen la autoridad del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Asiático de Desarrollo.

«No podemos permitir que el destino de la economía mundial dependa de estas tres organizaciones; debemos construir un nuevo orden mundial que esté abierto a los países nuevos.Se necesita un sistema mundial nuevo y justo».

Widodo también resaltó que, dado que la Conferencia de Bandung exige la independencia de los países, aún estamos en deuda con el pueblo de Palestina.«Tenemos que luchar con ellos para darle vida a un Estado independiente de Palestina».

De hecho, la situación grave y la lucha de los palestinos se convirtieron en un tema importante de la cumbre.Era obvio que la ocupación continua de las tierras de Palestina y que su lucha frustrada por la independencia eran un asunto pendiente de la Conferencia de Bandung.

La conferencia adoptó una declaración especial en apoyo a Palestina.Otros dos documentos que se adoptaron fueron el Mensaje de Bandung y la Declaración sobre el fortalecimiento de la Nueva Alianza Estratégica entre Asia y África.En ellos se detallan las medidas que se tomarán para promover una mayor cooperación en la economía, la salud, la seguridad alimentaria, la educación y en otras áreas.

El presidente Xi Jinping de China prometió 100.000 puestos educativos y de formación para estudiantes y funcionarios de Asia y de África en su país en un período de cinco años.

Además, presentó varios principios, entre los que se incluye encontrar un terreno de entendimiento y estar abiertos a escuchar los puntos de vista de los demás, ampliar la cooperación Sur-Sur y salvar la brecha entre en Norte y el Sur.También hizo referencia a las nuevas iniciativas chinas de establecer un Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras, así como un nuevo fondo para financiar las actividades de la Ruta Económica de la Seda y de la Ruta de la Seda Marítima.

Estas iniciativas chinas nos indican que gracias a la riqueza cada vez mayor de China y de algunas otras economías emergentes ahora es realmente posible que los países en desarrollo se ayuden unos a otros para financiar su propio desarrollo.

Lo que se observa actualmente en reuniones de países del Sur es que, además de criticar las maneras como el occidente domina al Sur, también se explican las distintas iniciativas de los países en desarrollo para aumentar el apoyo mutuo, como la creación de nuevas instituciones.

La Conferencia de Bandung de 1955 fue un hito que dio lugar a muchos progresos positivos para los nuevos países independientes.

La Conferencia de Bandung de 2015 podría también coronarse como un acontecimiento histórico que canalice otros avances en la cooperación Sur-Sur y que, junto con nuestro mejor desempeño en relaciones multilaterales, dé lugar a la creación del nuevo orden mundial con el que soñaba nuestra primera generación de dirigentes.

Al acercarse el final de los actos conmemorativos de Yakarta y de Bandung, los representantes del Gobierno indonesio indicaron que emprenderán acciones de seguimiento de la cumbre.Es importante que se diseñen programas concretos, de modo que las declaraciones bien intencionadas no se queden en el papel, sino que generen nuevos brotes de cooperación Sur-Sur.

Martin Khor, director ejecutivo del Centro del Sur.

 


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