South Bulletin 71, 28 de febrero de 2013

Análisis de la Conferencia de Doha sobre el cambio climático.

El 18º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP18) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) celebrado en Doha (Qatar) concluyó con objetivos poco ambiciosos en lo que respecta a la reducción de las emisiones y al financiamiento. El presente artículo analiza los resultados principales de la última Conferencia sobre el Cambio Climático y los temas por tratar de cara a las negociaciones de 2013.La conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático que se llevó a cabo a finales de del año pasado en Doha concluyó el 8 de diciembre de 2012 con bajos niveles de compromiso por parte de los países desarrollados en dos áreas fundamentales: la reducción de emisiones y la provisión de financiamiento a los países en desarrollo.

Puede afirmarse entonces que las reuniones de Doha correspondientes al 18º período de sesiones de la CMNUCC (CP18) constituyeron una cumbre sobre el clima «poco ambiciosa».

Artículos del South Bulletin 71 disponibles en español:

Análisis de la Conferencia de Doha sobre el cambio climático.

 

El 18º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP18) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) celebrado en Doha (Qatar) concluyó con objetivos poco ambiciosos en lo que respecta a la reducción de las emisiones y al financiamiento. El presente artículo analiza los resultados principales de la última Conferencia sobre el Cambio Climático y los temas por tratar de cara a las negociaciones de 2013. (más…)

El uso de licencias obligatorias en América Latina

 

En el siguiente artículo se examinan la legislación y las políticas de los países de América Latina en materia de licencias obligatorias y cómo el Brasil y el Ecuador han otorgado este tipo de licencias para los medicamentos. (más…)

Discurso del Sr. Miguel Carbó Benítez, Presidente entrante del Grupo de los 77 y China en Ginebra.

 

Extracto del discurso pronunciado por el Sr. Miguel Carbó Benítez, Embajador del Ecuador y Representante Permanente de la República del Ecuador ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otras organizaciones económicas internacionales en Ginebra (Suiza), con ocasión de la ceremonia de traspaso de la presidencia del Grupo de los 77 y China en Ginebra celebrada el 17 de enero de 2013.

Como ustedes conocen, el próximo año estaremos celebrando los cincuenta años del establecimiento de la UNCTAD y del Grupo de los 77 y China. Esto no es una coincidencia, todos los que conocen los asuntos relacionados con el desarrollo saben que el origen y el destino de ambos organismos están íntimamente ligados. Los principios y objetivos que motivaron la celebración de la primera reunión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, allá en 1964, fueron los mismos que motivaron la creación de esta agrupación, que es la única que cuenta en sus filas prácticamente con la totalidad de países en desarrollo.

Al acercarse dicha celebración es momento de hacer balance de estos últimos cincuenta años: en 1964 partimos desde una perspectiva de desarrollo basada en el enfoque de visionarios como Raúl Prebisch, fundador y primer Secretario General de la UNCTAD, en el cual los temas de equidad social e inclusión estaban en primer plano, para luego pasar al dominio de los principios del llamado Consenso de Washington, el cual tenía como obsesión el crecimiento económico indiscriminado, aún por encima del ser humano y de sus necesidades.

Ventajosamente, en la actualidad en Latinoamérica y en otras regiones del mundo nos encontramos en una fase de recuperación del rol del Estado como gestor de las políticas públicas, ya que los resultados de la implementación del modelo de desarrollo aplicado mayoritariamente en las décadas de los 80 y especialmente los 90 del siglo pasado, basado en la desregulación y en el dominio de los mercados sobre la economía, han llevado al mundo a la mayor crisis financiera de los últimos setenta años, de la cual no han escapado ni siquiera los países desarrollados.

En realidad la peor parte de la crisis para los países en desarrollo fue vivida antes de la caída de Lehman Brothers y del desencadenamiento de la actual crisis financiera. La crisis más profunda que vivimos fue la falta de ideas y de iniciativas políticas de los años 80 y 90 del siglo pasado, que consistió en la aplicación casi automática de recetas económicas en un modelo de desarrollo, en el que una sola talla calzaba a todos, lo que al final tuvo como resultado una serie de crisis financieras en países como México, el sudeste asiático, Rusia y Turquía y la generación de una profunda vulnerabilidad en todos los países del mundo, prácticamente sin excepción, como nos ha confirmado la crisis financiera actual.

En dichos años de sequía política e intelectual, la UNCTAD se erigió como la organización internacional que propugnaba la adopción de políticas públicas para encaminar procesos de redistribución que ayuden a los países a superar sus márgenes de pobreza, poniendo siempre el énfasis en la reducción de las asimetrías. Justamente, la aplicación de políticas heterodoxas por parte de un importante número de países en desarrollo nos ha permitido sortear la crisis actual con menores contratiempos, en muchos casos, que los afrontados por los países desarrollados.

La Presidencia del Ecuador en el Grupo de los 77 y China buscará hacer honor a esa tradición de la UNCTAD y de nuestro grupo como baluartes de políticas profundamente sociales, las cuales ponen acento en el desarrollo y en el ser humano. La voluntad del gobierno al que represento es apuntalar dichos principios, para lograr una sociedad internacional más solidaria y justa, ya que esa es una condición imprescindible para poder construir un mundo en paz.

Señoras y señores, Además de las labores de coordinación propias de la posición que ahora asume el Ecuador, tenemos planificadas tres actividades que servirán para preparar al grupo para la celebración del 50 aniversario de creación de la UNCTAD y del Grupo de los 77 y China,

En estos tiempos en que nuestros socios desarrollados han dado muestras de un cierto debilitamiento en sus compromisos con el desarrollo, nuestra posición deberá ser más cohesionada y sólida para defender los principios que han guiado el discurso y la práctica sobre el desarrollo y para reivindicar que los principios y objetivos acordados son compromisos internacionales que deben ser respetados.

Quiero finalizar esta intervención reiterándoles el compromiso de mi país con los objetivos y principios que motivaron la creación del Grupo de los 77 y China. El Ecuador se encuentra comprometido con la construcción de un mundo más justo y solidario, en el que los países puedan convivir en la búsqueda del desarrollo y utilizando al comercio como un instrumento, y no como fin en sí mismo, para mejorar las condiciones de vida, bienestar y paz de nuestras poblaciones, siempre en respeto de los derechos que asisten a la naturaleza. Esperamos de esta manera honrar y continuar con los ideales propuestos por los fundadores de nuestro grupo.


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